Salimos de Benlloch sobre las 9 de la mañana con un buen carajillo prepuerto en el cuerpo y es que el primer puerto de la mañana comienza prácticamente al salir del pueblo. El día está turbio, mucha niebla y algún rayo de sol traicionero que nos hace dudar en la elección del atuendo invernal que llevamos y que afortunadamente será el correcto para el devenir de la etapa
Subimos con calma, Quicoff se calienta y le pedimos que relaje el pistón. Esta fuerte como toro y su dieta BTT no le permite otra cosa que apretarnos, jaja. Esta vertiente de la Bandereta es bastante más relajada que la que viene de Els Rosildos donde aparecen pendientes de hasta el 15%. Aquí , sin embargo, son bastante menores. Cruzamos Sierra Engarcerán y continuamos hasta la cima.





