22/8/12

BTT BETXÍ-SUBIDA A LA MASIA LA CAMPANA



Todos reunidos bajo la campana en la masía del mismo nombre, cerca de Sueras.

Saludos de nuevo amig@s! Muchos meses sin escribir y sin participar en una etapa con el grupo DT. Pero de un plumazo hemos solucionado ambas cosas tan necesarias y difíciles de realizar últimamente. Gracias a una visita relámpago a la península he podido de nuevo enfundarme, por un día, el maillot Dándolo Todo! Con algunas semanas de antelación anunciamos el evento para reunir a los máximos integrantes del grupo y otros invitados ilustres. La ruta elegida fue la subida a la Masía de la Campana, cerca de Sueras.

¿Por qué la Campana para esta etapa btt lúdico-festiva? Por dificultad, dureza y novedad, se ajustaba como un guante a las necesidades del grupo, eso sí, traslado en coche hasta Betxí para evitar asfaltos innecesarios. Nos congregamos de DT en Betxí, Cristian N, David G, Sergio C, Vicente V. y servidor. Pablo está lejos en Escocia, no pudo ser. Damos las gracias a los invitados, Álex F, Simón, Marco Antonio y Toni por asistir a esta etapa festiva de reencuentro entre amigos. Tuvimos algunas ausencias importantes como las de Isaac, Hermes Trigemisto y el gran Motibiker, espero veros en futuros encuentros.



La ruta en wikiloc.

A las 8:15 nos presentamos en Betxí en coche, excepto Álex que ya vino calentando desde Burriana. Salida tranquila dirección Onda por los caminos habituales. El primer contacto “serio” con la montaña lo tuvimos en la entretenida senda/trialera de Artesa, desconocida de DT y que empieza en una pared rocosa que pilló al grupo por sorpresa, con la consiguiente retención. Álex y Toni en cabeza superaron los primeros escollos sin quedarse atascados. Tras la primera rampa la senda se estabiliza y al final se disfruta de una pequeña bajada. Al final de la senda, como el grupo bajaba fragmentado, hubo opción a tomar fotos individuales y grabar vídeos de los intrepidos sendistas. Grande Cachón, que se está formando en la disciplina btt del descenso.

Transitamos mansamente por pistas y caminos a la sombra hasta llegar a Tales, todos en grupo. Entre Tales y Sueras tomamos la carretera de asfalto pensando ya en la subida de la Campana. Entre Sueras y la fuente del Manantial de Castro se discurre por un paraje fresco y arbolado, en ligera pendiente ascendente, a los pies de las ruinas del Castillo de Mauz o de Sueras. Buenos momentos para charlar animadamente sobre los meses transcurridos y futuras rutas a realizar. Parada obligada en la fuente del Manantial de Castro, con sus aguas frescas y sus numerosos caños. Incorpora zona recreativa para pic-nic a la sombra. La fuente estaba plagada de excursionistas y llenadores de garrafas. Como no me acordaba de la distancia de la subida, preguntamos a un lugareño, que no dudó en comunicarnos que la subida tenía 5 kms. Hacía más de un año que no subía la Campana, pero 5 kms me parecieron muchos.


Presentación de diapositivas.

Empezamos la subida lentamenente y con la duda de la distancia a la Campana. Rápidamente el grupo se estiró cual longaniza, pues en cabeza estaba un Vidal pletórico seguido por Gascó, marcando un ritmo que causó estragos en la comitiva. Muy vivo fue el ritmo que alcanzó hasta más o menos la mitad de la subida, hasta llegar a la curva de herradura. Al llegar a ese punto, ante el desconocimiento  de la distancia, Vidal aflojó un poco el ritmo, momento en el que Álex tomó la cabeza de la expedición y ya no la soltó hasta la cima. Vinieron entonces las rampas duras al 14%-15% con regueros longitudinales. Mucho equilibrio, fuerza y las pulsaciones por las nubes. Antes de darnos cuenta ya veíamos la Masía de la Campana. Coronaron Álex y Simón, en buena forma física. Pisándoles los talones llegamos un grupete integrado por Gascó, Toni y servidor. A los pocos segundos llegaron Vidal y Casero. Esperamos con interés la llegada de Cachón, que hizo un sprint final memorable.


Perfil de la subida a la Masía de la Campana.

Casi todos reunidos bajo la campana, era el momento de hacerla sonar y además con vigor. Resulta que ya no existe el badajo y la cadena, y la campana se encuentra suspendida a bastante altura. Había que hacerla vibrar. Casero encontró una barra metálica que se ajustaba perfectamente a nuestro propósito y la campana empezó a cantar. Recordar que la campana está construida con una gruesa carcasa de hierro de una bomba de la Guerra Civil española. Los bastonazos la hacían sonar pero la carcasa apenas si se movía. Pero no importaba, llegó Cachón y a barrazos la hizo chillar como una soprano. Fue el sonido celestial que guió a Negre hasta la cima, pues ya le rondaba en la cabeza la idea de no coronar y esperarnos en el descenso.

Llegó Negre a la Campana. Y con un zapato soldado al pedal spd. Perdió un tornillo de la cala y era imposible sacar el zapato. Tras algunas operaciones, Negre recuperó su zapato y pudimos emprender el descenso. Bajada que fue rápida y sin incidentes, con una breve parada en la fuente Manantial de Castro a esperar a Cachón, que se tomó la bajada con bastante calma.

Seguimos por carretera directos al almuerzo en Tales. Y la rueda trasera de Vidal flojeando, bien por pinchazo o por un poro. Al final aguantó hasta la llegada a Tales, afortunadamente. Reunidos todos en Tales, optamos inicialmente por el bar de la piscina, aunque antes de acomodarnos y ante el desconocimiento de si se almorzaba dentro o fuera y dónde se guardaban las bicicletas, optamos por cambiar al bar del interior.

Aposentados en la terraza a las puertas del bar, salió a atendernos la simpática camarera de Europa del este, que tenía serias dudas de si había alguna diferencia entre pedir tortilla de jamón o bocadillo de tortilla y jamón. Según ella, todo se mezcla tras pasar el gaznate de cada uno. El bocadillo de Cachón, de longanizas con pimientos pareció provocar algunas dificultades a la empleada del bar. Almuerzo muy ameno salpicado de conversaciones de obra, de conocidos en empresas y otras vicisitudes del día a día laboral. Durante el almuerzo, que se alargó un poco más de la cuenta, se planteó si se completaba la etapa prevista, subida al Montí, o si se bajaba rápidamente por carretera. Había paella a las 14:30 y se había hecho bastante tarde. Al final optamos por dividirnos en dos grupos. Un trío de valientes, Álex, Toni y servidor, irían por el interior, subiendo a la Font del Montí y bajando por trialera Pino Enano. Los demás bajarían plácidamente por carretera. Cachón, todo voluntad, quería estrenarse en la trialera Pino Enano. Pero dada la hora tan tardía, hubiera resultado imposible llegar a Batxí a la hora prevista si no se llevaba un ritmo muy vivo en la subida y en el descenso. Espera a la prueba de fuego, que ya queda poco!


La ruta en Google Earth.

Salimos de Tales en dirección a la Font del Montí. Nos propusimos llegar a la fuente a través de la senda ascendente. Y fue una prueba dura, pues antes de llegar a la senda nos encontramos con una pared de piedra suelta al 22%. Corta pero suficiente para que el pulsómetro rebasara ampliamente las 180 pulsaciones. La senda en sí se hace muy amena, primero en ligero ascenso, luego una parte central llana y al final un corto descenso. Apareces en la parte alta de la fuente y a seguir con el ascenso. Todo pista hasta coronar la cota máxima en torno a los 400 metros de altitud. Descenso corto por la senda de Don Isidoro. Al poco tiempo, estábamos en el bidón de la senda Pepes, justo en el inicio de la senda/trialera Pino Enano. Fue un descenso bastante rápido, parando únicamente en las dos zonas rocosas de barranco, en las que es fácil partir una biela si pasas demasiado rápido.

Salimos de Pino Enano, cerca de la localidad de Onda y pusimos rumbo a Betxí. Tenía la esperanza de enlazar con el grupo que bajaba por carretera e interceptarlos en Betxí, pero no hubo manera. Llegué a Betxí sin vehículo que me llevara directo a la paella. Eran las 13:30. Nos despedimos de Toni en Betxí y Álex y servidor nos dirigimos hacia Burriana. Viento infernal de cara a esas horas tan tardías, como siempre. Me puse a rueda de Álex que empezó a dar pedales contra el viento. La máquina 29er empezó a acelerar y se mantuvo a un ritmo constante de 35-37 Kms/h. A su rueda sólo podía concentrarme para no descolgarme y ver como el pulsómetro no baja de 180!

A la hora convenida, estaba en casa Gascó. Nos esperaba la paella y la piscina. En conjunto, una magnífica jornada lúdico-festiva con buenos amigos, magnífico recorrido btt y estupendos momentos para recordar largo tiempo. A la vuelta a la península organizaremos otro evento. Ya queda menos! Adeu!



Vídeo-montaje de la salida con los mejores momentos del recorrido.

3 comentarios :

  1. Estoy seguro que dentro de nada Pablo y tu ya estaréis de vuelta a la Península y os podremos quitar las banderitas del banner. Entonces podremos hacer etapas todos juntos más a menudo. Fuerza¡¡

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  2. Que ganas tenia de leerte ...nos vemos pronto ¡¡¡¡¡

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  3. gracias amigos. a la próxima visita, otra ruta y otra crónica. si hay más tiempo, una ruta de carretera y una de montaña. la ruta de carretera será subir a Vistabella desde la Pelejaneta. cogiendo coche. 70 kms de etapa. comida en vistabella. será tot booo. tres puertos en la ida y dos (cortos) en la vuelta.

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