jueves, 6 de junio de 2019

POLAR GRAN FONDO LA MUSSARA 2019 95 K


Pues sí amig@s, tras un par de asistencias a la Treparriscos en los años 2016-2017, siempre salía a colación el tema de apuntarse algún año a La Mussara, que tan cerca queda de nuestras tierras castelloneras. Nada hacía indicar que el año 2019 sería para nosotros el de la asistencia a la marcha cicloturista más importante de Tarragona, hasta que el Capitán abrió la veda con su inscripción, y el resto ya lo podéis ver en este artículo, vino en cadena. Nos hemos propuesto en este artículo que varios de los amigos que participamos en la Mussara escribamos la vivencia desde nuestro punto de vista, veremos si lo conseguimos. De momento, Servidor QuicoF (el último en la foto de portada) he puesto los datos, las altimetrías y este breve prólogo. El primer texto que encontraréis tras los datos corre a cargo de CarlosB, el que en la foto de portada sale en segundo posición. A ver si el resto de compañeros se animan con un texto, aunque sea breve. Vamos con los datos. Siempre recordaremos el 19 de mayo de 2019 como una gran jornada de cicloturismo entre amigos.

TODAS LAS FOTOS DEL EVENTO. GOOGLE FOTOS


Mapa de la Mussara 95 kms, en gris el trazado de las otras dos versiones de 135 y 188 kms



EL MAILLOT OFICIAL 2019: SANTINI



La infografía preciosa, el mailllot puesto en un cicloturista real...ya es otra cosa bien distinta

Si te fiabas de lo que dice esta tabla...comprometías la resistencia de la licra y la cremallera...



DATOS REGISTRADOS EL 19-05-2019:



ALTIMETRÍAS GENERALES:


Altimetría obtenida con nuestro track y la web cronoescalada.com

Perfil Oficial facilitado por la Organización

Altimetría obtenida con nuestro track y el software Perfils


LOS PUERTOS DE LA MUSSARA DE 95 KMS

CLIC EN EL ENLACE ANTERIOR PARA ACCEDER A UN ARTÍCULO DETALLADO DE LOS PUERTOS DE LA MUSSARA

1. EL COLL DE LA MUSSARA POR VILAPLANA


2. EL MONT-RAL POR L'AIXÀVEGA




3. EL COLL DE LA FUETA POR MONT-RAL




4. PICORANDAN POR CAPAFONTS




5. COLL DE LES PINEDES POR LA FEBRÓ




6. MUSSARA POR LES PINEDES




nota del altimetreador: QuicoF
aunque se han dibujado las 6 subidas de la Mussara, como puertos con entidad hay que considerar el 1º, el 4º y el 5º.

LA CRÓNICA DE CARLOS B

Para JuanjoA y un servidor, CarlosB este día tan esperado empieza pronto. A las 4:25 suena mi despertador para desayunar algo rápido y recoger a JuanjoA antes de cargar las bicis en el remolque. Nos dirigimos a la ciudad de Reus, donde se dará cita la marcha cicloturista Polar Gran Fondo La Mussara.

Somos 5 participantes. Nosotros y QuicoF, Gascó y el Capitan. Estos tres últimos nos hicieron el gran favor de recoger nuestro dorsal y maillot el día antes. Ya que NO SE ENTREGAN MAILLOTS EL MISMO DÍA DE LA PRUEBA.

Ellos pudieron dormir más, pero no mejor, que nosotros. Poco imaginaban lo que iba a suceder horas más tarde.

Tras dos horas de viaje, llegamos al centro de Reus, donde pudimos aparcar fácilmente muy cerca del Hotel donde se alojaban algunos de nuestros compañeros.  Dejamos las bicis cargadas y nos disponemos a desayunar de nuevo en una cafetería bastante concurrida para la hora que era. Tras llenar la tripa, nos enfundamos, no sin cierta dificultad, el maillot de la mussara.

El maillot, este año de la firma SANTINI es de corte profesional, tela de galga fina y extrema elasticidad. Hasta el más pintao deja entrever que quizá le sobren algunos kilos. Los “pros” agradecerán el detalle, pero la mayoría de participantes podríamos disfrutar más del maillot si este no hubiese sido confeccionado únicamente para pocos elegidos. Y no es que tallara pequeño. Que también. Es que es de corte extremadamente ceñido.

Visto lo visto, las salchichas peleonas nos dirigimos sobre nuestras bicis al punto de salida. La organización impecable del evento facilita el tramite de colocarse en punto de salida correcto. Nuestra organización es harina de otro costal. Unos tienen que buscar agua para llenar el bidón. Otros tienen que deshacerse de peso innecesario mientras que otros simplemente han desaparecido.


Arranca la prueba y QuicoF y yo salimos con el pelotón, a ritmo bajo esperando que los otros tres DT nos alcancen. Hecho que no sucede y mi compañero se descuelga para encontrarse con el grupo.

Empieza el primer y más largo puerto de la ruta y me planteo subir un poco el ritmo. Ya me cogerán. Busco ruedas para engancharme que me ayuden a subir el interminable puerto de la Mussara. Se empieza a escuchar una batucada cuyo ritmo engaña mi cerebro y me hace creer que ya está cerca el final. Nada mas lejos. Los km siguen pasando y la batucada se sigue oyendo distante. De repente, de entre los ciclistas que me adelantan, reconozco a alguien familiar que seguía una rueda mucho mejor que la mía. QuicoF me alcanza generando una sorpresa mutua. Parece que el grupo está cerca y nos alcanza justo en la curva donde una numerosa batucada hace las delicias de los ciclistas. Las sonrisas se suceden en las caras de los participantes, los ánimos suben para terminar con los 2 km que quedan hasta la cima situada a 963m.




Nos encontramos con el primer avituallamiento, solo líquido, y aprovechamos para deshacernos de ropa. Tras la subida del primer puerto, se suceden bajadas y subidas. El Mont Ral, el capafonts, el coll de picorandan son varios de los puertos que subiremos sin bajar de 600m de altura.


Un segundo avituallamiento en Capafonts, esta vez solido, se convierte en un lugar de ensueño gracias a la actuación de un grupo de heavy metal melódico (cuyo letrista cantaba en un idioma extraño que bautizamos con el nombre de “Puigdemoniaco”) y gracias también a la “barra libre” de Madalenas.


En aquel lugar inhóspito nació la leyenda del CAPITÁN MADALENA.


Mis abductores estaban tocados, parece que una mala postura sobre la bici unido a una preparación escasa fueron las causas. Adelanto y bajo mínimamente la posición del sillín y me propongo reservar fuerzas.





Seguimos con el sube y baja. A casi nadie le importa qué miembro del grupo va coronando primero los distintos puertos que se suceden hasta el siguiente avituallamiento. Si el anterior en Capafonts fue bueno, este en el Coll de Pinedes era mucho mejor. Trenzas, bocadillos de york, sandwitch de nocilla, croasanes… eran alguno de los delicatessen a nuestra disposición.



Tras el avituallamiento empezamos a bajar junto con los participantes de las marchas larga y mediana. La diferencia con ellos es notable. La velocidad, la educación al adelantar y la elegancia al vestir el puto maillot no es la misma que la nuestra.


Como me he guardado durante la zona central del recorrido y me he recuperado de mis dolores en los abductores, me encuentro bien y con fuerzas para forzar el ritmo en la etapa final del trayecto.  Casi al final de bajada tan larga como preciosa me doy cuenta que QuicoF me sigue a rueda. El resto del grupo is missing. Tras la bajada vienen 15 km sin demasiada inclinación hasta la meta y me dispongo a buscar algún pro que nos haga de paravientos. Hay muchos candidatos y elegimos al mejor. Ni una protesta por no darle un relevo, ni un fallo al señalar los obstáculos, un ciclista anónimo ejemplar que nos llevó hasta la tan ansiada meta a un ritmo endiablado. Nuestras piernas protestaron este hecho.




Varios minutos después llega el resto del grupo. Satisfecho y sonriente. Ha sido una buena marcha que personalmente repetiré aunque solo sea para acompañar a mi gran compañero Julian.

Una bolsa con regalitos nos espera antes del copioso plato de pasta al gusto. Las instalaciones de la Fira de Reus son un lujo para albergar a miles de ciclistas hambrientos.

El nivel de satisfacción es muy alto. La Polar Gran Fondo La Mussara se convierte en una referencia. Una gran fondo muy bien organizada. Con tres distancias a elegir. Al “ladito” de casa y con muchas madalenas. ¿Qué más se puede pedir?

Gracias a la compañía disfrutamos de un memorable día. Casi todos me caéis muy bien. RafaZ, JuanjoA, Gasco, QuicoF. Sois grandes.



LA CRÓNICA DE QUICOF

Pues el amigo Capitán y Servidor aterrizamos en Reus el día previo a la marcha, para recoger dorsales y conocer algo más de la ciudad que vio nacer a Antoni Gaudí. Nos alojamos en el Hotel Ollé, cercano al centro. Establecimiento bien ubicado pero con instalaciones muy básicas. El recepcionista del sábado era raro y el del domingo era borde, pero de eso ya daremos cuenta en otro canal más adecuado.

Para la recogida de dorsales nos reunimos con el gran Gascó, que llegó a Reus por la tarde, y escogió como alojamiento una especie de Castillo tipo Arkham poblado de seres y en un paraje bastante inquietante. Fuimos a la feria de Reus y cogimos los dorsales, y también los de Carlos y Juanjo. Pudimos constatar que las tallas de dorsal elegidas no se adaptaban correctamente al volumen de nuestras barrigas. El probatorio fue como el proceso de entripar los embutidos. Muy desagradable. Las tablas aportadas por la organización no eran buena referencia para elegir maillot. Entre la M y la L, nula diferencia. Nos dirigimos al mostrador de incidencias maillot, para pedir cambio a XL y a 2XL, pero sólo tenían S y M. Bueno, ahora ya sabemos cómo las gasta el patronaje Santini Pro para los cicloturistas de la Mussara. Por la noche disfrutamos de la ciudad y su centro histórico.



De buena mañana llegaron en coche Carlos y Juanjo, desayunamos lo necesario y allá que fuimos a tomar la salida de la Mussara en su versión de 95 kms. Creo que a mí me tocaba salir por el Cajón Trek que tenía el número 2, pero finalmente salí con Carlos desde el Cajón 3, que creo que era el cajón Santini. Iniciamos marcha y a los otros compañeros no los vimos. Carlos salió fogoso desde los primeros compases, tanto es así, que en un puente al 11% salió escopetado y lo perdí de vista. Aproveché la ocasión para hacer discretamente mis necesidades y esperar a la tropa que venía por detrás. Así pues, eramos un cuarteto atrás y Carlos iba en cabeza.


En la localidad de Vilaplana empezaba la subida al primer puerto y a Carlos no lo veíamos ni por asomo. Y empezamos la subida. Imprimí un ritmo contante y un poco exigente y me separé de mis compañeros. En la zona de las herraduras me topé con Carlos, poco antes de la curva de la batucada. Aminoramos el ritmo y al poco llegaron nuestros compañeros, por lo que coronamos todos juntos el Coll de la Mussara. Eso sí, el Capitán esprintó para llevarse la primera posición. Juanjo le siguió el juego y ya no tengo muy claro qué pasó en la línea de cima puerto.


Al poco de coronar llegamos al primer avituallamiento que era sólo líquido. En ese punto se cruzaban los trazados de las versiones de 95 k y 135 k, y pasó veloz un cuarteto en el que parece ser que iba Alberto Contador. Hacía fresco y aprovechamos para ponernos nuestros chubasqueros en el descenso. Vinieron 2 subidas no catalogadas como puerto por la organización, Mont-Ral y Coll de la Fueta, suaves y cortas y las subimos con paz y armonía.


Con lo que llegamos a Capafonts y el segundo avituallamiento, este sí era sólido. Y había magdalenas y otras viandas. Y ahí se forjó la leyenda del Capitán Magdalena. Yo no puedo asegurar si finalmente engulló 2 ó 6 de las sabrosas magdalenas, sí que puedo confirmar que, tras haber ingerido varias, le preguntó a Juanjo si quería partirse con él una última magdalena. Recuerdo tener grandes ganas de orinar en ese avituallamiento y no hacerlo por 2 motivos. La cola de los WC químicos era muy larga. Y orinar en el campo como un animalito estaba penado con la descalificación de la marcha. Con las tripas bien agasajadas empezamos la subida al Coll de Picorandan. Viendo lo estirada que iba la licra de nuestros maillots no pude más que recordar la frase que Gascó pronunció de buena mañana: las cremalleras son de buena calidad.


El Coll de Picorandan fue corto y duro, más aún tras el parón en Capafonts a atiborrarnos de magdalenas, el Capitán fue el que más gruñó subiendo. Nuevamente creo que hubo una mínima escaramuza en la cima del puerto, de esas de los últimos 50 metros. Se echan de menos los ataques desde la base, pero es que no tenemos piernas para tanta cosa y además nos sobran magdalenas.


El quinto puerto fue muy suave, el Coll de les Pinedes, 7 kilómetros con un pequeño descenso intermedio, y en la cima nos encontramos el segundo avituallamiento sólido. Nos dimos un buen atracón de nuevo; yo magdalenas no vi pero había todo tipo de dulces, salados y bocadillos. Jolgorio máximo y además las cremalleras Santini aguantaban todo lo que íbamos metiendo en la tripa. Desde el avituallamiento llaneamos hasta el cruce del pueblo abandonado de La Mussara, y al poco estábamos ascendiendo la última elevación del día.


2 escasos kilómetros para llegar nuevamente a la cima de La Mussara. Tratándose del último puerto, y además se daba la circunstancia de que había una línea pintada en la cima, tuve que esprintar para arrebatarle esa cima al Capitán Ataques. Además, parece ser ser que Juanjo le birló in extremis la segunda posición. Realmente, ya no sé cuantas cimas conquistó el Capitan ese día, pero doy por cierta la frase que acuñó Carlos en relación a la Mussara 2019, "Capitán, ni ganaste 2 cimas ni te comiste 2 magadalenas".


Y empezamos el descenso hacia Albiol. Hasta ese municipio, el descenso fue más o menos pacífico. Pero al salir de esa localidad (con tramo empedrado y trialero incluido), empezó la locura del descenso a meta y la paz se fue al cuerno. Carlos bajaba el puerto como un demonio, grandes velocidades y buenas tumbadas en las curvas. Pero es que al finalizar el descenso y llegar a las zonas poligoneras cercanas a Reus, aquello fue competición pura y dura. Yo no podía ni dar relevos, a punto estuve de descolgarme hasta 3 veces, y aguanté sufriendo y apretando dientes. De una rueda saltábamos a otra más potente y así hasta meta.


Llegamos a la Fira de Reus y tras cruzar la meta...el objetivo estaba cumplido, no había ni rastro del Capitán Mussara. Salud y buenas pedaladas amig@s, fue una grata experiencia entre magníficos y muy queridos farsantes de las dos ruedas.


LA CRÓNICA DEL CAPITÁN (The best for last)


Todo se gestó a finales de febrero. Los plazos y las plazas se habían agotado. Tengo que reconocer que no me sentí a gusto así que cuando vi que existía la posibilidad de inscribirme en la lista de espera lo hice. A los pocos días me llegó un correo con un código que me permitía inscribirme en la marcha. Se lo comenté al resto de compañeros. Sólo unos pocos valientes aceptaron mi propuesta: Gascó y CarlosB, los pioneros; JuanjoA a continuación y a escondidas y con malas artes, QuicoFF. Lo había conseguido. Estábamos inscritos en la POLAR GRAN FONDO LA MUSSARA 2019. Yeahhhhh.

Así que organizamos el viaje a Reus, desafortunadamente cada uno por su cuenta. Pero es que somos así de anárquicos. Finalmente pernoctamos con la familia la noche anterior en tierras del bajo Ebro: Quico y servidor en el mismo hotel y Gascó en otro rural (el hospedaje donde  durmió cuentan que da para otra crónica). Mientras que unos buenos felones como Carlos y el infame Juanjo  deciden acudir a la gran cita de buena mañana en coche desde Burriana.

La noche anterior siempre se vive con nervios, la vigilia no fue bien del todo, sea por el olor a tabaco de la habitación, el calonge de recepción, las visitas al museo de Gaudí y a la casa Navás o la ‘torrá’ de secreto ibérico que me zampé antes de dormir. Lo cierto es que no dormí muy bien. Pero no era excusa. Necesitaba cerrar bocas que tanto habían parloteado durante mis 3 semanas de parón ciclista por compromisos gastronómico-laborales en el lejano oriente.


Medio conejo...
...y el otro medio

Casa Navás

Museo Gaudí en Reus

Esa misma tarde recogimos en la Feria de Reus acreditaciones, dorsales… y MAILLOTS. Lo considero así en mayúsculas puesto que dio mucho juego el asunto. Cuando nos inscribimos nos dieron unas referencias de tallaje en la web que hemos descubierto que no se corresponden con la realidad. Sabíamos que el tallaje italiano de Santini da algún que otro quebradero de cabeza … y de panza por lo visto. Al menos como dice Gascó las cremalleras eran resistentes. Ver morcillas por toda la carrera fue una auténtico despropósito.  Gran fallo de la organización. Equipaciones sólo aptas para ‘chupachups’ PROs. Algunos conservan el maillot a modo de galga (para futuros engordes y cebadas). No es mi caso, yo le he dado la talla L a Quico y su M se la he regalado a mi señora.





Así que a las 7:30 de la mañana el Butifarra Racing Team desayunamos en una cafetería frente al hotel. Carlos y Julián ya han llegado y debemos esparar a Gascó que si no ha muerto esta noche en su hospedaje ya nunca más lo hará. Pero nos cuenta que el acceso hasta nuestra zona ha sido cortado por la marcha larga. Con lo que decidimos vernos en la salida del recinto ferial.



Así que rodamos los 3 kms desde el hotel al recinto ferial y nos reunimos todos allí. Cada uno en su cajón, unos en el cajón 3 de Santini; otros, QuicoF y CarlosB, en el 2 de Trek. La idea es que aunque salen unos delante de otros, los primeros esperen y los segundo aprieten para alcanzarlos.

Y tomamos la salida, al pasar al lado del speaker le comento a voz en grito “Dándolo Todo de Burriana” y el muy rufián sólo comenta “Burriana”  ☹ . Callejeamos el trío Gascó, Juanjo y Rafaz por Reus. Tránsito a buen ritmo y llegamos hasta los polígonos de las afueras. Mañana fresca y con bastante viento la que nos recibe. Ataviados con chalecos y chubasqueros por la posible lluvia vamos haciendo kilómetros. Sin embargo los kilómetros avanzan y no vemos a los compañeros. Es algo extraño... Finalmente sobre el km 10 vemos a QuicoF esperándonos en una cuneta y comienzan las primeras tropelías de los Kaps. Nos comenta que Carlos ha salido muy recalfado y sólo hacía que marchar hacia adelante sin visos de parar a esperarnos ¿Tal vez sea porque ya tiene asumida su habitual avería “made in CB”?¿O simplemente es animadversión hacia sus compañeros? Todo muy extraño.




Reunidos en cuarteto avanzamos y comenzamos a transitar los primeros poblados independentistas. La carretera comienza a picar hacia arriba. Comentamos dónde está el comienzo  de puerto de la Mussara, si en el km 10 o en el 15. Yo personalmente considero que es un puerto de 15kms. Comienzo suave y pendientes del 4-6%. Sobre el km 5 de puerto comienza lo fuerte, rampas más duras y exigentes… y herraduras, bastantes herraduras e incluso una batucada. 10km de puerto a una media de 6%. Así, para abrir boca.







Durante la subida sólo se nos escucha a nosotros, será por el nivel alcanzado y que estamos más fuertes que el resto o simplemente porque no puedo callar nunca en las subidas. Sólo nuestras voces se ven acalladas por un grupo que va delante con un altavoz con música variada.

A mitad puerto alcanzamos al farsante de Carlos. Exigimos explicaciones a su desplante y no obtenemos respuesta alguna. Inaceptable. Merece correctivo. Lo recibirá. Seguimos de cháchara hasta casi la cima donde se atisba el típico “ataque tostadora”. Faltando pocos metros aprieto el paso, nadie me sigue salvo Juanjo “Artes oscuras” Asensio. Me pongo de pie y ataco con todo lo que tengo, Juanjo me alcanza a pocos metros y me pasa, se siente victorioso, sin embargo no ha llegado completamente a la cima. Esto es el típico caso que los Kaps no conocen. Hay que llegar a la cima Strava. Sólo Strava dictamina el vencedor. Ataco en los últimos 30 metros con mi rival brazos en alto en señal de victoria. Una victoria q nunca le llegó y me adjudico por perseverancia. Capitán 1, Gatitos 0.

¿A qué has estado jugando, Carlos? ¿Qué escondes, villano?

Detrás llegan el resto de compañeros. Paramos unos minutos en la cima, unas fotos, nos ponemos chubasqueros de nuevo y a descender. Buen firme, como casi toda la marcha en general y primer avituallamiento. Sólo liquido. En él sólo recargamos botellines y seguimos la marcha. Comentar que este punto del recorrido una voces al fondo comentan “ahí ha pasado A. Contador” y es que por lo visto también corre la marcha en su versión más larga y el desvío cae justo en el avituallamiento. Una pena no haberlo visto.

Y seguimos descendiendo para buscar una de tantas tachuelas (QUE NO PUERTOS) que van a poblar toda la ruta Mussara. Mont-Ral y Fueta nos esperan al frente con pendientes medias del 3% que van pesando ya.





Camino del segundo puerto de la jornada, Picorandan, con casi 4kms, aproximadamente 7% de media y alguna rampa del 11% nos encontramos también el segundo avituallamiento. En medio de un páramo rodeado de montañas, vegetación y el pueblo de Capafonts encontramos un mar de de negro y fucsia, repleto de bicis y maillots embutidos bajo la acústica de un grupo de rock. Todo un ecléctico panorama.



Allí los trozos de fruta vuelan: naranjas, plátanos y sandía… y por mucho que las bífidas lenguas de Slytherin hablen, degusté las mismas magdalenas que Juanjo. Es más recuerdo como mientras termino la primera aparece él y me comenta que va a por otra y me anima cual serpiente en manzano a probar de su fruto prohibido. 2, fueron 2. Una mentira repetida muchas veces no se convierte en verdad.

Con panzas llenas y vejigas vacías continuamos la ascensión del puerto. Comienzan a aparecer las lesiones. Carlos comenta que tal vez deba abandonar puesto que ha sufrido un tirón en los abductores al volver a montarse en la bici durante el primer velocio. En mi opinión creo que es debido a que simplemente está mayor o que intenta hacerse el desvalido para jugárnosla. No picaré.

A pocos metros de la cima Juanjo usa mis tácticas y decide atacar. Cómo me gusta ver que a los mininos Kaps les están creciendo las uñitas. Estoy moldeándoles tan sutilmente a mi imagen y semejanza que no se han dado ni cuenta. Le sigo la estela pero no logro alcanzarle y corona unos pocos segundo antes. Capitán 1, Gacelas almorzadoras 1.





Descendemos hacia La Febró por una carretera bastante estrecha y donde vehículos de toda índole nos adelantan, algunos sin respetar ni 1 metro de distancia. Recordemos que aunque es una marcha, desde la organización se recomienda que respetemos, nosotros ciclistas, también las normas puesto que la ruta es abierta al tráfico.

Y comenzamos el ÚLTIMO puerto: Pinedes, 7 kms al 3%. Puerto sin dificultades que Strava cataloga como de 3ª categoría y que corono en cabeza de nuevo seguido a pocos metros de Juanjo de nuevo. Capitán 2, Zampa-chococroissants 1….y finaaaaal. Todo lo que os cuenten a partir de aquí son simples pamplinas, habladurías y falacias varias. Todo os sonará a patio de colegio y al típico “el que marca el último gol gana todo (aun perdiendo de 10)”o a lo que en el argot cicloturista se suele llamar “hacer un taponet” en toda regla, vamos.

En la cima nos encontramos el 3er velocio. Dulce y salado se acumula en las mesas y en las panzas de algunos. Veo como mis compañeros se atiborran a croissants de chocolate. Algunos me farfullan cosas sobre magdalenas con guacheras de chocolate en sus bocas. Dulce ironía.

Choco KAPS Time (hueco realizado por famélicos KAPS-DT)

Tras esto ya sólo queda un poco de llaneo picando arriba hasta alcanzar la Mussara por detrás. Llegados allí Carlos , Juanjo y Quico deciden atacar ,como si aquello fuese un puerto. Peleando por tachuelas y migajas. Triste e inaudito. Llegados allí, se jactan, no paran y usan la “técnica taponet” de quien llega primero gana todo. Servidor y Gascó decidimos parar y abrigarnos un poco y descender con cautela. Demasiado viento y mucha pendiente son peligrosa combinación.

En este punto nuestra marcha se une a la de 135 y 188 kms y la ruta se llena de PROs , algunos educados y otros no tanto. Ver como alguno adelanta invadiendo el carril contrario y con coches de cara te hace repensar qué tendrán esta gente dentro de la cabeza. Si de todas formas no van a ganar el jamón. En fin, tarugos hay por todos lados.

Durante el descenso la marcha se desvía del trazado de la ida y discurre por L’albiol. Hasta llegar allí transitamos una pista asfaltada con bastante grava que me recuerda mucho al Puerto de Almedijar. Sterratto power. A más de uno le debió fundir los plomos este firme. A mí me encantó. Incluso en el mismo poblado pasamos por una calle empedrada y con pendiente que fue una delicia. Viva el All-Mountain. Con cuidado y sin prisas todo es factible de transitar.

Gravel, siiiiii





El descenso continúa por carretera de nuevo bien asfaltada. Momento de coger la estela de algún grupo y disfrutar de eso que los DT no solemos hacer mucho: pelotón y relevos. Una gozada. Velocidades de vértigo y pulsaciones a tope. Gascó me pide que pare. Maligno!! Estoy on fire. Aminoramos un poco pero ya estamos entrando en Reus.


Llegamos los dos a meta con un tiempo de 5 horas y 19 minutos, hermanados y encantados de disfrutar esta maravillosa marcha en compañía de amigos y farsantes. Disfrutamos a continuación del buffet de la Pasta Party y rica cerveza caliente como meado de gato castrado. Aun así repetiremos, y esta vez en la de 135km 😍





Saludos y cuidado en la carretera.

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