lunes, 15 de abril de 2019

XIII MARCHA SENGLARS SAN JUAN DE MORÓ (17-MAR-2019)


Buenas amig@s bikers de Dándolo Todo. Las pasadas fallas quisimos huir del gentío y ciclar todo lo que nuestras piernas y familias nos permitiesen. Una de las salidas nos llevó a la Marcha BTT Senglars de Sant Juan de Moró. Zona que utilizo últimamente como entrenamiento semanal y que con un buen track me llevaría a conocer más recovecos de esta rocosa parte de la provincia de Castellón. 

Para esta aventura me acompaña mi siempre odiado/amado amigo de correrías eléctricas CarlosB. Llegamos a la hora programada a Moró. Descargamos bicis y con un frío mayor del esperado, puesto que dan una nada habitual máxima de 22ºC, nos adentramos en el pueblo buscando la salida. Recogemos dorsales, hemos elegido la marcha larga. La pila nos dará lo que necesitemos. Mientras esperamos la salida nos comentan que los de las e-MTB debemos salir con los de la corta que salen después y nos dan un nuevo dorsal (verde esta vez). Demasiados mareos para una marcha. Nos comentan también que aunque salgamos con los bikers de la marcha corta llega un punto donde nos discriminarán entre corta y larga. Obvio.


Cartel de la marcha

La Nueva

La Vella, pero más bella



Pues nada, salimos y comenzamos por asfalto dirección norte. Pestoseamos en asfalto entre y huertos unos pocos kms y de repente hay un giro a izquierdas y un repecho importante. Vamos a tomarlo cuando de repente se para el mundo. Una voz nos grita pidiendo paso pues vienen de cara los de la larga. Carlos y yo nos miramos anonadados sin entender qué ocurre. De pronto PROs a mogollón pasando delante de nosotros subiendo el repecho. Le dejamos paso y seguimos. Durante la subida comentamos y llegamos a la conclusión de que nos hemos saltado algún desvío y estamos haciendo la corta. ¿Pero el desvío no era a  mitad marcha? Llegamos a la conclusión de que ha habido otro punto de desvío del cual no hemos sido informados.  Punto negativo para la organización. No será el último.

“Es decir, los 2 tracks  se separaban, se volvían a juntar y se volvían a separar. No hemos visto nada ni nadie avisando en la primera bifurcación.”


Tras ahorrarnos unos 7 kms de marcha debido a este desatino en la organización (debimos solicitar reembolso parcial, jaja) comenzamos la subida a la Ermita de San Miguel. Kilómetros de pista sin prácticamente descanso. Anécdotas a mencionar el que el amigo Carlos hizo medio ascenso con el motor apagado y con la patata a 170 y pico pulsaciones y yo con el ‘Mission Control’ desconectado y en modo ECO todo el ascenso. Todas las eléctricas nos pasaban volando. Vaya par de cafres!!

Y seguimos subiendo. Más pista y más desnivel hasta alcanzar la Peña del Cuerno. Sumando ambas subidas 8,6 kms y 460m d+. Buen comienzo, así en frío.






Durante el ascenso a la peña hemos comenzado a divisar caminantes, tal vez demasiados. Es extraño. Cada vez vemos más. Vamos pidiendo disculpas. No entendemos lo que ocurre. Pues ocurre que coinciden una marcha trail a pie de Borriol con la marcha Senglars de Moró. Bravo organización. La gente comenta a modo jocoso que el año que viene metan también en el mismo track una batida de jabalís. ¿Por qué no?

Y esta coincidencia justo ocurre en el momento que aparece la primera trialera que nos lleva a unos bancales. Corta, apenas 100 metros, pero con gran desnivel. Una locura que así en frio se nos atraganta a muchos. Es más la parada de un compañero a mitad provoca la caída de un veterano biker delante de mí. Magullado y sangrando se queda en los arbustos observando al culpable con ira en la mirada.

Continuamos por pista llaneando por toda la sierra de Borriol hasta alcanzar el verdadero averno: Tossal Blanch. Trialera endurera, excesiva para nuestro paladar y por lo visto para más de uno. Saltos imposibles, herraduras, bancales, rock garden. Lo tenía todo. Yo decodifico Matrix, pero no tanto. Creo recordar que hice hasta la mitad. A partir de ahí, voy apeándome sin remordimiento alguno cada cierto tiempo, pues los brazos y piernas se cargan. Lo mismo hace Carlos, vamos prácticamente al unísono en este aspecto.





Escalones muy locos

Recuerdo un rock garden donde ya mis brazos no aguantaban más. Decido parar. Por detrás viene un chaval que decide frenar también al ver que me detengo. Tras esto me comenta que si yo con esa bici y esas ruedas no lo bajo, él ni se atreve. Le agradezco la alabanza y le digo que mañana hay que currar y que aquí no se viene a ganar nada. 

Termina el enduro y llaneamos un poco. Pasamos El Mirador para…. Seguir con el enduro, Fuck yeahhh. Why not?! De Forat Calent no recuerdo mucho más, algo similar a la anterior. Una locura tras de otra. La realidad es que, en general, esta parte central de la marcha no la disfrutamos ninguno de los 2. A las palabras de Carlos en WhatsApp me remito:

“A mitad, trialeras muy bestias. Dignas de gente muy hábil a la vez que muy loca. Era muy fácil hacerse daño. Creo que nadie las habrá disfrutado. Eran para una marcha de enduro.”


Demasiado duro. Incluso en RRSS comenta algún PRO de renombre que en futuras ediciones tendrá que venir con una doble. Jajaja.


Rock garden





Llegamos al avituallamiento en el cual encontramos todo correcto: fruta, líquidos, canutillos dulces… De repente, de frente y por otro camino fuera de track, aparecen dos bikers (uno de ellos con una gravel) que afirman haberse perdido. Carlos y yo nos miramos y no nos descojonamos de milagro. Vaya par de espabilaos. Por lo visto se conocían la zona y acaban de “ahorrarse”, como mínimo, una de las infernales trialeras anteriores. Así da gusto hacer marchas, jajaja.

Por cierto, casi se me olvida. En el momento bifurcación, LA SEGUNDA, puesto que la primera nos la hemos saltado, cuando paso por delante de uno de la organización se lo recrimino a lo que me dice a voz en grito mientras me alejo: “Hay que estar atento”… La madre que lo ….. Qué pena.

Retomamos las monturas y nos adentramos en territorio conocido. Hacemos el puertecillo de Perxets de casi 2,5 km con la asistencia al máximo. Llegados a la cima toca descender una trialera conocida y exigente, pero como bien comenta Carlos, de nuestro nivel. Algún salto que ya tenemos dominado y unos pocos bolos no son impedimento en la trilera Perxets o Thoor Kika como la denomina Strava. Me intriga saber de dónde procede dicho nombre.

 “Hacia el final, varias sendas celestiales, trialeras de nuestro nivel, han hecho que nos olvidásemos del maldito tramo anterior.”




La trialera enlaza de nuevo con el camino Perxets, pero en esta ocasión más abajo y de nuevo enlaza con otra trialera de bajada denominada Parany, luego otro tramo de subida (Postcachonda), para terminar con una última trialera (Toallitas húmedas). ¿Pero quién coño pone los nombres a las sendas? jaja

En estas sendas Carlos y yo disfrutamos como cerdos en pocilga, salvo por el individuo que en un trecho de bajada nos pide paso con ansia infinita y algo de mala educación, para a continuación hacernos tapón en el tramo Postcachonda Up y quitarnos todo el flow que nos da la eléctrica en las subidas. 

Pasamos por zona gravel delante de Aparici y sus fábricas y rematamos este maravilloso tramo atravesando un bosquecillo final (Senda Correntilla), no sin antes habernos jugado la vida en el paso inferior de la CV-160 donde podemos encontrar un precioso giro de 90° a derechas, unas escaleras y nadie de la organización para avisar. La mezcla perfecta para el hostión padre a escasos kilómetros de terminar la marcha.  

Y finalmente entramos en Moró con menos de 3 horas. Ávidos de ir a recoger nuestro bocata y una buena y fresca cerveza. Pensaréis que en esto del almuerzo no habrá quejas… pues error. El bocadillo entregado, uno por persona y ticket mediante, era de embutidos. Junto con las longanizas, eso sí, buenas, venía un pan correoso y una cosa negra y quemada que en algún momento fue panceta. Yo la denominé en su momento como ‘panceta carcaj’. Digna de proveer de flechas a algún infame orco de Barad-dur. 


Orco no come orco

Y esto es lo que dio de sí la marcha Senglars. Como medio para obtener nuevos tracks cumplió su cometido, para repetir… eso ya se lo dejamos a los endurers.

Todas las fotos de la marcha en Google Fotos

Valoración personal de la marcha BTT Senglars (6/10):

Pros:
  • Buena calidad del trazado en último tercio de la marcha.
  • Toca todas las disciplinas del MTB
  • Buenos avituallamientos

Contras:
  • Organización deficiente: falta información en desvíos, señalización mejorable, coincidencia con marcha a pie. 
  • Excesivamente endurera
  • La Panceta Carcaj

Saludos y cuidado en la carretera (y las trialeras endureras)

3 comentarios :

  1. muy buen artículo Capitán, descriptivo y muy completo. Tirón de orejas para la organización, por los desatinos organizativos, de juntar a runners y bikers en el mismo espacio y el mismo tiempo. al año que viene que metán una variable más a la ecuación: jabalíes y escopeteros. y al acabar, podéis atacar con la famosa panceta carcaj de Mordor. Saludos y felicidades por el artículo.

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  2. Gracias Quico. Se ha intentado reflejar desde una visión muy personal lo que vivimos Carlos y yo en esa marcha. Habrá a quien le haya encantado todo lo acontecido. A nosotros no. No creo que repitamos el año que viene... o sí, quién sabe.

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  3. Buena crónica para una marcha que recordaremos negativamente.

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